Qué duda cabe que las nuevas tecnologías nos han cambiado la vida. En todos los aspectos: social, laboral, económico… Hace unas décadas ni siquiera existía Internet, pero hoy en día es impensable trabajar si nuestro ordenador no está conectado o resulta que por las incógnitas de la tecnología se “cae” nuestro servidor.
Ni siquiera ya es novedad el hecho de que el trabajo ya no sea concebido como un lugar físico, sino como una actividad que perfectamente puede desarrollarse incluso desde nuestro propio hogar. No existen fronteras. También las nuevas tecnologías son las responsables de la globalización, para bien y para mal.